domingo, 8 de abril de 2012

"AMOR" el verdadero mensaje de la Semana Santa

Esta es mi primera entrada en este blog, siempre quise tener uno pero me fue difícil decidirme a hacerlo. Me gusta escribir pero muchas veces no tengo tiempo para hacerlo o me alargo tanto que difícilmente alguien lo leería completo.

Hoy quizás iniciaré de una forma poco usual, ya que un blog es por lo general las ideas de una persona. Sin embargo voy a iniciar con un artículo escrito por Dan Pearce en su blog single dad laughing. Me tomé la libertad de traducirlo debido a que quiero que el mensaje de su artículo llegue a muchas personas... Sé que quien hable inglés simplemente seguirá el link y lo leerá, pero muchas de las personas que conozco y que me gustaría que lo pudieran leer no hablan inglés, así que lo traduje a fin de que la mayor parte de personas que quieran leerlo lo puedan hacer.

El artículo se llama "I'm Christian, unless you're gay" ("Soy cristiano, a menos que seas gay") y trata sobre el verdadero significado del AMOR... no es un artículo sobre religión, ni sobre la homosexualidad, sino sobre el AMOR, la TOLERANCIA y la ACEPTACIÓN que tenemos que tener hacia nuestros semejantes, que fue precisamente una de las principales enseñanzas que nuestro Señor Jesucristo nos vino a dar aquí en la tierra... por esta razón considero que poner aquí el artículo del señor Pearce es una buena idea si este es el mensaje que quiero dejar hoy en el día de la Pascua de Resurrección, ya que en él se encierra perfectamente el significado que tiene q tener esta palabra en nuestras vidas y como sociedad... El artículo dice lo siguiente:


Soy cristiano, a menos que seas gay.

Por Dan Pearce                                                                       Traducción: A.J. Zúñiga Poveda

Hoy quiero escribir sobre algo que me ha molestado durante la mayor parte de una década. He tallado no menos de una docena de borradores de este post, todos curiosamente no se parecen, todos al final, sin lograr cumplir con el objetivo que me he propuesto hacer. La verdad es que lo he estado tratando de escribir a ratos durante más de un año, y las palabras adecuadas han sido aparentemente imposibles de conseguir.

Al final, y con el fin de publicarlo, supongo que tenía que preocuparme más por el mensaje que por la posible reacción que iba a causar. No bromeo cuando digo que espero que pueda hacer llegar este mensaje sin ofender... bueno... a todo el mundo.

Lo que realmente espero es que este post despierte y fomente una discusión conmovedora y que valga la pena, dando así lugar a algunos cambios conmovedores y que valgan la pena en la vida de por lo menos unas pocas personas que estén sufriendo.

Dicho esto, creo que algunas fuertes palabras deben decirse en este momento.

"Dios odia a los maricas”. Todos hemos visto los carteles que se agitaban en el aire por los miembros de la Iglesia Bautista de Westboro. En la televisión. En la vida real. Es difícil no darse cuenta.

A través de los años, he visto y aparentemente sin ánimo de terminar, un derroche de odio y asquerosidad a través de los medios de comunicación por parte de los que pertenecen a dicha organización. Para aquellos que no saben mucho acerca de esa "iglesia", la cual se ha hecho una mala reputación a través de actos drásticos como hacer manifestaciones bajo signos atroces y organizando protestas anti-gays en los funerales militares.

Casi todas las personas de casi todas las religiones no han tenido reparo alguno para repudiar y condenar a la Iglesia Bautista de Westboro y a sus miembros, y tal vez con razón. Ellos toman la libertad de expresión mucho más allá de lo que nuestros padres fundadores previeron en el momento que lucharon por darnos ese derecho, y se ríen del resto del mundo mientras lo hacen.

Pero hoy no quiero hablar de esos idiotas. Quiero hablar de ti. Y de mí.

Y de mi amigo a quien voy a llamar a Jacob.

Jacob tiene 27 años, y ¿adivinen qué?... es gay.

No mucha gente lo sabe. Vive en una comunidad donde ser gay es todavía muy "mal visto".

Yo estaba hablando con él por teléfono hace unas semanas, y le conté sobre mis intentos fallidos de escribir este post. Él estaba tratando de contener sus emociones, pero finalmente se le salieron las lágrimas a medida que hablábamos del problema que este post trataría de discutir.

Antes de continuar, me siento obligado a decir algo de una vez. El post de hoy no es acerca de la homosexualidad. No se trata de los cristianos. No se trata de religión. No se trata de la política. Se trata de otra cosa. Algo más grande. Algo más sencillo.

Es sobre el amor.

Es sobre la bondad.

Es sobre la amistad.

Y el amor, la bondad y la amistad son tres cosas que Jacob no ha sentido en mucho tiempo.

Estoy agradecido de que me dio permiso para compartir con ustedes nuestra conversación. Fue algo como esto.

"Jacob, sinceramente, no sé cómo escribirlo", le dije. "Yo sé lo que quiero transmitir, pero no puedo encontrar las palabras correctas”.

"Dan, usted tiene que escribirlo. No te rindas. Te lo digo, tiene que ser dicho".

Hice una pausa. "Tú no entiendes. Es un tema demasiado candente. Es algo ante lo que la gente se pone muy emocional y sensible. Me van a linchar".

Mi amigo dudó. "Dan, tú eres el único amigo que tengo que sabe que soy gay. El único que lo sabe", dijo.

"¿Qué quieres decir? Sé que se lo has dicho a otros amigos".

Fue entonces cuando su voz se quebró. Él comenzó a llorar.

"Cada persona a la que se lo he dicho me ha fallado. Ellos simplemente desaparecen. Me dejan de llamar. Me eliminan del Facebook. Simplemente se van", dijo. "Ellos no pueden manejar que conocen y son amigos de una persona gay".

Yo no sabía qué decir. Así que no dije nada.

"Tú no sabes lo que es, hombre. Tú no sabes lo que es vivir aquí y ser gay. Tú no sabes lo que es no tener a nadie por un carajo. Tú no sabes lo que es que tus propios padres te odien y traten de ocultar tu existencia. Yo no elegí esto. Yo no quería esto. Y estoy tan cansado de la gente que me odia por ello. No puedo soportarlo más. Es que no puedo".

¿Cómo respondes a eso?

Quería decirle que todo estaba en su cabeza. Yo sabía que no era así. Yo quería decirle que todo estaría mejor y sería más fácil. Las palabras habrían sido huecas y sin convicción, y yo lo sabía.

Por cierto, yo vivo en esta comunidad también. Y he oído el odio. He oído el disgusto. He oído el desdén. He oído los rumores. He oído hablar de la desconfianza. He oído hablar de la ira. Lo he oído todo, y lo he oído escondido y disfrazado cuidadosamente debajo de una capa de justicia propia y una manta de "cuidado" o de palabras "religiosas". Lo he oído más veces de las que me he preocupado de contar.

Acerca de los gays.

Acerca de las personas que se visten de manera diferente.

Acerca de las personas que actúan de manera diferente.

Acerca de los gordos.

Acerca de las personas con adicción a las drogas.

Acerca de las personas que fuman.

Acerca de las personas con adicciones al alcohol.

Acerca de las personas con trastornos de la alimentación.

Acerca de las personas que se apartan de su fe.

Acerca de las personas que no son miembros de la religión dominante local.

Acerca de la gente que tiene perforaciones no tradicionales.

Acerca de las personas que sólo te ven a ti o a mí de forma errónea.

Lo he oído, y he escuchado una y otra vez, y otra vez.

Diablos, en el pasado (y hasta cierto punto en el presente) he participado en ello. Yo lo he propagado. Yo prepotentemente formé parte de ello. Debo admitirlo.

Y así lo hice bajo el término solapado de "cristiano". Así lo hice creyendo que mis acciones estaban justificadas de alguna manera debido a mis creencias en ese momento. Así lo hice, creyendo realmente que esas afirmaciones fueron hechas por... amor.

Esto no es sólo un fenómeno de Utah. He vivido fuera de este lugar. He trabajado fuera de este lugar. Estaba igual de mal en Denver. Igual de mal en California. Lo veo en los blogs. Lo escucho en programas de televisión y de radio. Lo oigo alrededor de la mesa de mi propia familia de vez en cuando. Por lo general, dicho tan pasivamente, tan escondido, y tan "justamente".

De los cristianos.

De los budistas.

De los hindúes.

De los musulmanes.

De los judíos.

"Dios odia a los maricas". "Dios odia a los adictos". "Dios odia a la gente que compra en el Ejército de Salvación". "Dios odia a la gente que no es igual a mí".

La gente no necesariamente debe estar sosteniendo pancartas y marchando frente a las cámaras de televisión, pero... vamos. ¿Por qué es que tanta gente increíble que tienen ciertas luchas, problemas, o sus propias creencias de lo que es bueno o malo se sienten tan odiados? ¿Por qué se sienten tan juzgados? ¿Por qué se sienten tan… repudiados? ¿Qué indiscutible verdad todos deberemos llegar a admitir a nosotros mismos cuando tal sea el caso?

Ahora, yo no soy religioso. Tampoco soy gay. Pero debo decirte que he buscado la religión. He luchado por lo que creo que era la verdad. Durante años la estudié, tratando de “encontrarla". Todas las principales religiones tienen buenos puntos de vista. Todas las principales religiones, si veo hacia atrás lo suficiente, tuvieron muchas bases increíbles en sus enseñanzas a través de algunas personas también increíbles.

Miren esto, y no duden en corregirme si me equivoco...

De acuerdo con los cristianos, Jesús enseñó un par de cosas bastante interesantes. En primer lugar, "amaos los unos a los otros". En segundo lugar, "el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra contra ella." ("Ella" fue una mujer que engañó a su marido).

Según los budistas, Buda enseñó un par de cosas que hacen pensar. En primer lugar, "El odio no cesa por el odio, sino sólo por amor, esta es la regla eterna". En segundo lugar, "Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente con la intención de tirarlo a otra persona, tú eres el que se quema".

Según los hindúes, un par de fascinantes enseñanzas me vienen a la mente. En primer lugar, "No te enojes o dañes a cualquier criatura viviente, pero sean compasivos y amables; muestren buena voluntad a todos" (Krishna). En segundo lugar, "El amor significa dar desinteresadamente, sin excluir a nadie e incluyendo a todos" (Rama).

De acuerdo con los musulmanes, Mahoma enseñó un par de cosas interesantes también. En primer lugar, "Un verdadero musulmán es el que no difama o abusa a otros, pero los verdaderos justos se convierten en un refugio para la humanidad, sus vidas y sus propiedades." En segundo lugar, "¿Amas a tu creador? Ama a tus semejantes de primero".

Según el judaísmo, sus Escrituras enseñan un par de cosas notables. En primer lugar, "Ama a tu prójimo como a ti mismo". En segundo lugar, "Examine el contenido, no la botella".

Los grandes líderes espirituales de la historia han predicado el amor por los demás como base para toda la felicidad, y nunca acompañaron tales mandatos con una lista de acciones o hechos que no debían amarse. Nunca dijeron, ama a todos excepto a los gays. Ama a todos con excepción de las personas sin hogar. Ama a todos excepto a los que usan drogas. Ama a todos con excepción de los miembros de pandillas, o de los que andan cubiertos con tinta, o los agresores domésticos. Ellos no nos dijeron que estaba bien amar a todos excepto a la "gentuza", los que viven en la pobreza, o los inmigrantes ilegales. Ellos no nos dijeron que estaba bien que amaramos a todos a excepción de nuestros ex amantes, los amantes de nuestros ex amantes, o los ex amantes de nuestros amantes. El mandato fue muy muy claro, ¿no creen?

Ama a los demás.

Punto.

Así que, si esta es la guía que fundó todas las grandes religiones... ¿por qué es que a veces las personas “más cristianas" son los que no tienen religión?

Permítanme repetirlo.

¿Por qué es que a veces las personas más semejantes a Cristo son los que no tienen del todo religión?

He conocido a mucha gente en mi vida, y les puedo decir esto... Algunos de los que entienden el amor mejor que nadie fueron aquellos que el resto del mundo había catalogado como perdidos o echados a perder mucho antes. Algunas de las personas que fueron capaces de mirar a los más sucios, los más pobres, a los homosexuales, a los heterosexuales, a los usuarios de drogas, a los que están en recuperación, al más vil de los pecadores, y los que eran... claro... diferentes...

Ellos fueron capaces de mirarlos a todos y sólo ver en ellos fuerza. Belleza. Potencial. Esperanza.

Y si lo reducimos aún más, ¿no es eso lo que el amor es en realidad?

No me malinterpreten. Sé de muchos cristianos increíbles también. Conozco a algunos budistas, musulmanes, hindúes y judíos increíbles. Conozco a un montón de gente maravillosa, devotos en sus diversas religiones, que verdaderamente aman a las personas que los rodean.

También sé que algunos ateos, agnósticos, o personas sin religión que odian profusamente a los creyentes. Ellos odian a sus correligionarios. Ellos aman sólo a los que creen (o no creer) las mismas cosas que ellos hacen.

En verdad, tener una religión no hace que una persona ame o no ame a los demás. No hace que una persona acepte o no acepte a los demás. No hace que una persona sea amiga o no amiga de los demás.

Estar sin una religión no hace a alguien ser o hacer algo de eso tampoco.

No, lo que hace a alguien amar, aceptar y hacerse amigo de sus semejantes es dejar de lado su necesidad de ser mejores que los otros.

Nada más.

Sé que hay muchos que creen que vivir una vida homosexual es un pecado.

Está bien.

Pero, ¿qué tiene eso que ver con el amor?

Repito... ¿qué tiene eso que ver con el amor?

Vamos. ¿No entendemos? ¿No lo comprendemos? Poner nuestro brazo alrededor de alguien que es gay, alguien que tiene una adicción, alguien que vive un estilo de vida diferente, alguien que no es lo que creemos que debe ser... hacerlo no tiene nada que ver con que les permitamos o aceptemos lo que ellos hacen. No tiene nada que ver con animarles en sus prácticas conforme a lo que usted o yo podemos sentir o creer que es correcto vs. lo que es incorrecto.

Tiene todo que ver con ser un buen ser humano. Una buena persona. Un buen amigo.

Eso es todo.

Poner nuestro brazo alrededor de alguien que es diferente. ¿Por qué es tan difícil?

No estoy aquí para decir que la homosexualidad es un pecado o que no lo es. Para ser honesto, me importa un bledo. No me importa. No estoy aquí para debatir si es o no es natural o genético. Una vez más, a... mí… no... me… importa. Esos debates son un estorbo para mí.

Lo que me importa es la necesidad que muchos de nosotros tenemos de rechazar y aborrecer a los demás. La necesidad para muchos de nosotros de sentirse mejor o superior a los demás. La necesidad que algunos de nosotros tenemos de declararnos buenos y "perfecto" todo el maldito tiempo y en cualquier oportunidad que tenemos.

Y para algunos de nosotros, se trata de necesidades muy reales.

Pero les diré esto. Todo lo que realmente es... Todo lo que esto realmente es... es intimidación, matonismo, bullying.

Solapado, hiriente y engañoso bullying.

Bueno, adivinen qué.

Hay cosas que todos nosotros hacemos o creemos que otras personas consideran "pecaminoso". Hay cosas que todos hacemos o creemos que otras personas consideran "errado". Hay cosas que todos hacemos o creemos por las que la gente estaría asqueada o enojada.

"¡Sí, pero yo tengo la razón!" es lo que la mayoría de la gente rotundamente diría.

Muy bien.

Si lo hace o no...

Les prometo que no importa lo que usted crea, que tan fuerte usted viva sus creencias, o qué tan ciertas seas sus convicciones. Alguien más, en algún lugar, piensa que usted está equivocado. Alguien más, en algún lugar, piensa que sus creencias no tienen sentido o son ilógicas. Alguien más, en algún lugar, piensa que tienes todo mal. De hecho, hay un montón de gente en este mundo que lo cree.

Todos nosotros los comprendemos. Ya lo sabemos. Es el mundo en el que vivimos y no somos ingenuos. No somos estúpidos. Lo entendemos.

Sin embargo, esperamos y deseamos amor de todos modos. Esperamos y queremos comprensión. Esperamos y queremos tolerancia. Esperamos y deseamos humanidad. Esperamos y queremos respeto de nuestras creencias, incluso de aquellos que no creen las mismas cosas que hacemos. Incluso de los que piensan que estamos equivocados, que somos insensatos o que no estamos en lo correcto.

Esperamos todo esto de las personas que están en desacuerdo con nosotros y que no están de acuerdo con nuestros estilos de vida y creencias, ya que, seamos honestos, nada de lo que hacemos en realidad es lo suficientemente malo para ser digno de disgusto, ira, odio o rechazo. ¿No es cierto? Ninguno de los modos en que vivimos nuestras vidas justifica tal comportamiento. ¿Verdad? Ninguna de nuestras creencias son dignas de desprecio de los demás.

¿Verdad?

No, nosotros somos... perfectos. Maldita, increíble e imposiblemente... perfectos.

Sin embargo, los gays... bueno, mierda.

[Suspiro]

¿Saben lo que pienso?

Dejemos que esto se asiente por un minuto...

Creo que no importa si usted o yo o cualquier otra persona piensa que la homosexualidad es un pecado. No importa si usted o yo creemos que cualquier cosa es un pecado. No importa si la homosexualidad es un pecado o no. De hecho, no importa si hay algo de lo que alguien más hace que sea un pecado o no.

¡Porque el pecado es algo muy personal! ¡Siempre lo ha sido y siempre lo será!

Y no tiene nada que ver con el amor.

Absolutamente nada.

La disparidad y la diferencia no tienen nada que ver con el amor.

No deberíamos elegir a quién vamos a amar y a quién no.

"Soy cristiano, a menos que seas gay".

Ese es el mensaje que estamos enviando, ya sabes,

"Soy cristiano, a menos que sea más sexy que tú".

"Soy cristiano, a menos que yo sea más feo que tú".

"Yo soy cristiano, a menos que me entere de que engañó en su declaración de impuestos".

"Yo soy cristiano, a menos que usted me tire el carro en una presa de tráfico".

"Yo soy cristiano, a menos que usted se enamore de la persona de la que una vez estuve enamorado".

"Soy cristiano, a menos que seas el tipo que huele a mierda en el metro".

"Soy cristiano, a menos que seas de una religión diferente a la mía".

"Oh, pero ¿usted no es gay? ¿Estás limpio y bien vestido, y tienes un trabajo? ¿Te ves de la manera que pienso que debes verte? ¿Actúas de la manera en que yo creo que deberías actuar? ¿Crees en las cosas que creo que debes creer? Entonces yo soy definitivamente un cristiano. Para ti, hoy, yo soy cristiano. Te lo has ganado".

Apuesto a que has oído ese mensaje viniendo de otras personas. Tal vez usted ha dado ese mensaje a otras personas.

De cualquier manera, espero que todos estemos de acuerdo en que no debemos vivir ese mensaje. Simplemente no deberíamos.

Pero muchos de nosotros lo hacemos.

Y lo hacemos todo el tiempo.

Para algunos de nosotros, debería más bien hasta ser tatuado en nuestras nucas y frentes.

Tal vez no con esas palabras, pero el mensaje es claro para aquellos que lo oyen y escuchan. Es claro para los que lo están viendo y observando.

El mensaje ha sido muy claro para mi amigo Jacob.

"
Cada persona a la que se lo he dicho me ha fallado. Ellos simplemente desaparecen. Me dejan de llamar. Me eliminan del Facebook. Simplemente se van. Ellos no pueden manejar que conocen y son amigos de una persona gay".

"
Tú no sabes lo que es, hombre. Tú no sabes lo que es vivir aquí y ser gay. Tú no sabes lo que es no tener a nadie por un carajo. Tú no sabes lo que es que tus propios padres te odien y traten de ocultar tu existencia. Yo no elegí esto. Yo no quería esto. Y estoy tan cansado de la gente que me odia por ello. No puedo soportarlo más. Es que no puedo".

Jacob es un amigo muy querido. Él es mi hermano. Él es un maldito buen ser humano. Es absolutamente increíble.

También es gay.

Pero ¿por qué hace eso alguna diferencia?

No la hace. No para mí.

Y deseo con todo mi corazón que no hiciera ninguna diferencia para los demás. Me gustaría que no tuviéramos que encontrar formas para ser mejores que los demás o más santos y santas que otros para sentirnos mejor acerca de nuestras propias vidas desordenadas. Desearía que la gente no metiera en un mismo saco grupos enteros de personas y las declaran en su totalidad como indignas de todo amor y respeto.

Pero ese es el punto de este tipo de pensamiento y acción, ¿no? Es decir, es más fácil de esa manera. Lo hace más fácil para que nosotros podamos justificar nuestros pensamientos, palabras y nuestros prejuicios.

Todas estas personas son apiñadas juntas. Y en el proceso, todos ellos de alguna manera son deshumanizados.

Ellos se convierten en indignos de nuestro amor.

¡Y qué bueno que es cuando eso ocurre!, ¿verdad? Es decir, nos ayuda a liberarnos de los mismos preceptos que se han transmitido durante miles de años por los más grandes maestros y filósofos de la historia. Hace que nuestra racionalización del odio, el fanatismo, y aborrecimiento sean tan fácilmente justificables, tan enmascarables.

Es tan bueno.

Nos da la gran oportunidad de mirarnos a nosotros mismos y no estar asqueados por lo que el espejo refleja de nosotros.

Luego, por desgracia y, en definitiva, nos empuja a ese punto donde ya no tenemos un brazo para poner alrededor de alguien en lo absoluto. Ya no tenemos una mano para ofrecer a nuestros semejantes. Ya no tenemos la necesidad de hacerlo.

Y ¿por qué la tendríamos?

¿Por qué diablos deberíamos tenerlo?

A menos, claro, que en realidad queramos vivir lo que tan a menudo afirmamos que "creemos".

Mis queridos amigos...

Esto tiene que detenerse. Tenemos que poner nuestras horribles pancartas abajo. Tenemos que ser el ejemplo que ayuda a hacer que suceda en nuestras propias vidas y en las vidas de las personas que nos rodean.

Tenemos que ser esa voz. Cada uno de nosotros debe ser esa voz.

Debemos decir a los demás que no vamos a aceptar ni queremos escuchar esos sentimientos hirientes y llenos de odio.

Debemos mostrar amor donde el amor en este momento no existe.

¿Te unirías a mí por favor?

Mi petición hoy es simple. Hoy. Mañana. La semana que viene. Encuentra a alguien, a cualquiera, que es diferente que tú. Alguien que te ha hecho sentir mala voluntad o incluso [trago...] odio. Alguien cuyas decisiones de vida te han hecho sentir incómodo. Alguien que practica una religión diferente a la tuya. Alguien que se ha perdido en la adicción. Alguien con un pasado criminal. Alguien que se viste "por debajo" de ti. Alguien con una discapacidad. Alguien que vive un estilo de vida alternativo. Alguien sin hogar.

Alguien que, hasta ahora, siempre trataste de evitar, que siempre miraste hacia abajo, y que siempre te produjo asco o disgusto.

Levanta tu brazo y ponlo a su alrededor.

Y entonces, diles que están bien. Diles que tienen un amigo. Dígales que los amas.

Si usted o yo queremos hacer un cambio en este mundo, ahí es donde vamos a ser capaces de hacerlo. Ahí es donde vamos a empezar.

Cada vez.

Porque lo que vas a encontrar, y te prometo esto, es que cuantas más veces pongas tu brazo alrededor de alguien que, naturalmente, mirarías hacia abajo, cuanto más te amarás a ti mismo. Y cuanto más te ames a ti mismo, menor será la necesidad de encontrar culpables o de ser mejores que otros. Y entre menos fallos encontremos o tengamos la necesidad de ser mejores que otros, más rápido este mundo se convertirá en un mejor lugar para vivir.

¿Y no todos queremos vivir en un mundo mejor? ¿No todos queremos que nuestros hijos crezcan en un mejor y más hermoso mundo sin tanto odio?

Yo sí que lo quiero.

Así que seamos esa voz. Vamos a ofrecer ese brazo a los demás. Porque, honestamente la verdad es que... va a llegar el día en que usted o yo vamos a necesitar de la misma cortesía. Va a llegar el día en que estemos desesperados para que ese mismo brazo sea puesto a nuestro alrededor. Vamos a estar desesperados por esa misma amistad. Vamos a estar desesperado por ese mismo amor.

La vida se encargará de ello. Para ti. Para mí. Para todo el mundo.

Siempre lo hace porque... resulta ser que... no hay una maldita persona en la tierra que sea perfecta.
 

Dan Pearce, Single Dad Laughing (Padre soltero riéndose)

Si llegaste hasta aquí puedes comprender que el significado del amor es la aceptación que tenemos hacia otras personas, todos somos diferentes los unos a los otros y muchas veces proyectamos nuestros miedos y nuestros propios pecados en los que vemos en otras personas... es un tipo de proyección personal que hace que quien hace algo malo justifique su actuar, ya que viendo algo "peor" en otros, se ablanda lo que sea que nosotros hacemos...

OSEZNO (alejzp)



3 comentarios:

  1. ¡Excelente artículo! Los mejores deseos para seguir leyendo entradas en este blog.

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  2. Hola Alejandro,
    Siempre es bueno revisar nuestras actitudes y corregir lo que no nos gusta de nosotros mismos. Gracias por compartir.

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  3. Gracias amigos... con gusto... un fuerte abrazo...

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